Una semana después de llorar en el podio de Florencia por una plata con sabor a derrota en el Mundial de fondo en carretera, Purito Rodríguez secó sus lágrimas en Lecco, a orillas del lago Como. También en Italia y también en la lluvia, conquistó uno de los monumentos del ciclismo, el imperial Giro de Lombardía que condecora cada año a los mejores escaladores...
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