Después de ver a El Cid el viernes en Madrid, cuesta emocionarse con el Madrid de Carletto que vimos el sábado en Valencia, aunque todo indica que estamos ante una puesta en escena de lo que va a ser la conquista definitiva de la Décima por la vía de un caos delbosquista.
Ensayamos la agonía, ensayamos la épica, ensayamos la potra y ensayamos la fiesta de Cristiano...
Suscribete para leer la noticia completa:

