A comienzos de verano, Pirelli, suministrador único de las ruedas de la Fórmula 1, se encontraba en el centro de las críticas. Sus compuestos prácticamente se disolvían, se laminaban. En la última semana de junio, las gradas del circuito de Silverstone vieron el siguiente paso, un recital de explosiones de neumáticos, siempre el trasero izquierdo. Le explotó...
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