El Atlético tiró de casta para firmar la remontada y derribar la fortaleza en que el Oporto había convertido su estadio durante dos años. El empuje de los futbolistas no fue, sin embargo, el único recurso para el éxito del equipo madrileño, uno de los mejor trabajados del continente desde la llegada de Diego Simeone al banquillo. Ante los lusos volvió a rentabilizar...
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