Debe ser extraño para un futbolista del Madrid el momento en que Ramos, ejerciendo de capitán en el túnel de vestuarios, se toca las sienes y mirándole fijamente le reclama concentración. Para la Champions, Ancelotti había decidido partir por la mitad la portería del Madrid siguiendo un criterio técnico poroso y algo primitivo (el talión es el primitivismo del...
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