Hubo corazoncito en el estreno de Gareth. El galés marcó el empate a un gol en un acción de anticipación, colofón a un centro magnífico de Carvajal, y realizó el gesto de dibujar un corazón con sus manos. No es, Bale, un rematador, pero demostró poseer olfato de gol. La temporada pasada anotó veinticinco tantos jugando por las bandas.
Anoche fue evidente que el...
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