El Celta dominó, pero los de Luis Enrique perdonaron y acabaron perdiendo dos puntos que apuntaban a Balaídos. Rafinha y Nolito fueron un quebradero de cabeza para el centro del campo del Granada y las ocasiones se multiplicaban. Roberto se había convertido en la pesadilla de Charles, pero no pudo hacer nada ante el gol de Rafinha.
Álex Fernández metía un balón...
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