Tarde ajetreada en Madrid. Desde primeras horas de la mañana el club se mostró agitado, y no solo era por el asunto Kaká, cuyo anuncio pilló desprevenido al club. Fue por el traspaso de Bale, que se aceleró, como no podía ser de otra forma, en las últimas horas a ritmo frenético.
Primero fue un misterioso paquete que apareció en Valdebebas a eso de las nueve de...
Suscribete para leer la noticia completa:

