El Barcelona, que sigue a medio hacer, resolvió su visita con más oficio que brillo, desenredado a partir de un gol de Adriano al filo del descanso y poco más. Se le mira con las referencias de los años anteriores y de inmediato se percibe que el Barça aún no es lo que quiere Gerardo Martino, igual de previsible en La Rosaleda que días atrás en el Vicente Calderón,...
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