Impulsado hasta el cielo de Cincinnati, campeón en Ohio después de tumbar al gigantesco John Isner pese a no tener ni una pelota de break a su favor en la final, Rafael Nadal volvió a ser el héroe del domingo, uno de tantos, el noveno con final feliz de este 2013 mágico. Hay algo único en Nadal, tan bueno y admirable que nadie se atreve a discutir su estatus...
Suscribete para leer la noticia completa:

