Eusebio Cáceres es de Onil (Alicante) pero ayer parecía del desierto de Almería: llegó como montado a caballo y sin bajarse de la silla desenfundó y dio en el blanco. La clasificación para la final estaba en 8,10 y Cáceres, a la primera, cogio impulso, dio veinte zancadas, saltó 8,25 y se fue del estadio; ya se volverán a ver en la final. Cumplió con la sobriedad...
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