Abel Alonso, Álvaro Paredes y Xevi Gómez lograron el sueño de hollar el Gasherbrum I (8.068 metros) el pasado fin de semana. La ventisca y el cansancio acumulado en la ascensión provocaron que se desorientaran en el descenso. Tras una última llamada en la que solicitaron ayuda, se apagó la batería de sus intercomunicadores. Se apagó su voz para siempre. A pesar...
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