No se llama Soldado, pero desde que llegó a España hace un año, todos le han conocido así. Aunque apenas tiene doce años, Wang —que así se llama de verdad— confía en llegar algún día a ser como el delantero del Valencia, su ídolo desde que aterrizó en la capital levantina junto a otros nueve niños chinos dentro del llamado «Proyecto Wanda», que también se lleva...
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