Marcel Kittel nació un año antes de la caída de Muro de Berlín. Vino al mundo en el otro lado, el del Este, en la Alemania comunista que metió el deporte en una probeta de laboratorio para alimentar su orgullo patriótico. Mujeres que parecían hombres; hombres que parecían estatuas. Deporte de Estado. Dopaje de Estado. Luego cayó el Muro, entró el aire y despejó...
Suscribete para leer la noticia completa:

