En Ajaccio siguen los rescoldos de Napoleón. Estatuas, museos, imágenes. «Qué gran novela mi vida», dijo. La novela perfecta: violencia, sexo, pasión y guerra. Al emperador francés le habría gustado la etapa de ayer, la que salió de su Ajaccio y acabó en Calvi tras un millón de curvas. «Requetecurvas», definió Galdeano, mánager del Euskaltel. Hubo batalla por...
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