¿Qué habrán pensado Boninsegna y Jairzinho, Rossi y Toninho Cerezo, Baggio y Bebeto al ver un estadio repleto de brasileños coreando a voz en cuello un ensordecedor «Italia, Italia!»? Brasil había labrado durante décadas una rivalidad futbolística con la azzurra a base de choques antológicos en los Mundiales que se borró de un plumazo el pasado jueves en la ciudad...
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