Barcelona. Aeropuerto. Tres menos veinte de la tarde del viernes. Jorge Lorenzo espera para tomar un vuelo privado a Groningen, pocas horas después de haber sido operado de una fractura múltiple de clavícula. Su hombre de confianza, Héctor Martín, le acompaña. Y relata para ABC esta locura maravillosa. La odisea de un campeón insaciable en busca de su tercera...
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