Luce un sol radiante en el estadio Presidente Vargas de Fortaleza. En la hierba, cintas elásticas. Más allá, en la banda, circuitos de conos y picas. Sobre una mesita, a la salida del vestuario, camisetas con pulsómetros preparadas para cada jugador. Luce un sol radiante y una temperatura de 30 grados. Ese es el minuto previo al entrenamiento de Italia, justo...
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