Neymar ha entrado en ebullición. Ha elevado la temperatura de su juego en la Copa Confederaciones y se ha convertido en el faro que guía a Brasil. Marcó otra vez el delantero en una maniobra fantástica y sentenció a México, preso de la inoperancia y el miedo. Segunda victoria de la selección brasileña, aunque ayer sin seducción.
Neymar se encuentra en estado de...
Suscribete para leer la noticia completa:

