Aquella inolvidable carrera de Fernando Torres sobre la línea de cal del Ernst Happel de Viena, pulgar en la boca y sonrisa traviesa, significó mucho más que un gol para España, acostumbrada durante décadas a naufragar en las citas importantes. Cinco años después, el fútbol español recibe todos los piropos del mundo como factoría inagotable de talentos y, sobre...
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