Sergio García llegó a Pensilvania como uno de los favoritos para ganar el Open USA y se va de allí con el rabo entre las piernas. Después de cuatro días nefastos, por fin el castellonense pudo descansar. La jornada de ayer volvió a subirse del par (74) y eso que no fue la peor de sus actuaciones. Pese a que ya no se jugaba nada en el envite salió al temible campo...
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