Los árbitros volvieron a ser protagonistas involuntarios de la final. Lo fueron en el primer partido, con la polémica acción de Sada y Llull y volvieron a centrar las atenciones ayer, cuando se equivocaron en un fuera de banda a falta de un minuto que debió ser balón para el Madrid.
La jugada enfadó mucho al banquillo blanco, que encontró su portavoz en el capitán,...
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