Lorenzo ha cambiado para volver a ser el mismo. El de hace tres años. El bicampeón del mundo de MotoGP conquistó el título del año pasado con una mezcla triunfal de calidad, sabiduría, experiencia, fuerza mental y frialdad calculadora para saber ser segundo en una decena de carreras, en vez de jugarse la corona por un quítame allá una victoria. Esa seguridad...
Suscribete para leer la noticia completa:

