Lo de Primavera Blanca yéndose a cenar en abierto desafío a una invasión de polillas vale por un programa político. Desde luego, con menos empezó el Elefante Azul, y hay que ver la que lió.
Primavera Blanca (del jaboisiano «el Madrid fue siempre ganar en primavera») constituye la única esperanza inteligente contra ese piperío rampante al que le venden películas...
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