Se avisaba de que las dos primeras jornadas del Abierto de los Estados Unidos iban a estar marcadas por el clima. Y a las 8:36 de ayer, cuando no se había disputado ni la primera hora de torneo, la tormenta ya hizo de las suyas. Se produjo una suspensión de tres horas y media en el juego y, con ella, se alteraron todos los horarios de salida y se impidió que...
Suscribete para leer la noticia completa:

