Hace ya unos cuantos años que por Málaga se inventaron una eterna rivalidad con el Sevilla y con el Betis, más acentuada con los de Nervión, que ni estaba ni se esperaba. Se trasladaba al terreno futbolístico el pulso que por la capitalidad y otras gaitas se mantenía en la cancha política, con la diferencia de que si en términos macroeconómicos o de fiscalidad...
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