Las lágrimas de Rafael Nadal humanizan al héroe, ocho veces campeón en la tierra de París para ganarse le exclusividad eterna. En la imponente Philippe Chatrier, suya desde que la pisara por primera vez en 2005, se extiende la leyenda de un tenista que no conoce el límite, un tenista superlativo que destroza en dos horas y 16 minutos las ilusiones de David Ferrer....
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