Los sábados de Fórmula 1 exhiben una doble dirección obligatoria. Son patrimonio de Vettel o del equipo Mercedes. En la séptima carrera de la temporada la ruleta no giró más allá de esas dos casillas. El campeón del mundo desplazó a la escudería alemana de su secuencia triunfal, cuatro poles en línea, de China a Mónaco. Llegó el gran premio de Canadá y Vettel...
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