Reaparecía Casillas pero, no nos engañemos, no tocó el balón más que para sacar de puerta. En un principio, Haití no estaba para ponerle en serios apuros. Es un equipo de mucho poderío físico, potente de zancada en su gente, pero muy desordenado. Robaba, salía a la contra y no se abría, sino que salían en pelotón indio, solo apoyados en velocidad. Algo así como...
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