«Estoy satisfecha porque se está reconociendo el daño que se me ha hecho durante todo este tiempo como trabajadora, mujer y persona», relataba Anna Tarrés a ABC poco después de conocer la sentencia que reconocía improcedente su despido disciplinario y que obliga a la Federación de Natación a pagarle 383.000 euros como indemnización.
Dos de dos. Anna Tarrés sigue...
Suscribete para leer la noticia completa:

