El alivio de la desilusión esquivada (un descenso) tiene el mismo valor que el de la expectativa cumplida (un triunfo en Champions)
Por estas fechas siempre me palpo la cicatriz que me dejó el apéndice al perderlo. Cuando las permanencias, los descensos, los ascensos. A veces también me acuerdo de Michael Robinson y de su final de la Copa de Europa en el Olímpico...
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