Para defender el bachillerato madrileño un responsable alabó estos días la prudencia de sus bachilleres excelentes (canteranos del libro). Y en la prudencia pensaba al escuchar los remilgos contra Neymar. Romario, Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho fueron lo que Lorenzo Sanz llamaría una «locura maravillosa». La suya fue Anelka, con el que ganó la Octava.
Empieza el...
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