Mañana, a eso de las diez menos cuarto de la noche, un amigo tendrá que consolar a otro. El bético Cañas y el zaragocista José Mari compartieron la más tierna infancia cuando empezaron a dar patadas a un balón en la localidad gaditana de Rota. Vivirán un enfrentamiento especial. «Desde los cuatro años, que empezamos a jugar juntos en la Unión deportiva Roteña,...
Suscribete para leer la noticia completa:

