El golf es un deporte caprichoso y no siempre deja satisfecho a los jugadores. Es más, es difícil que alguno termine una vuelta pleno de satisfacción. En el caso de Alejandro Cañizares (-5) ayer en Wentworth se produjo la vuelta de tuerca total: estaba encantado de estar arriba en la tabla pese a haber jugado mal. «No he pegado grandes golpes y a veces he dado...
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