Se hizo esperar Sergio García al terminar de jugar en el torneo bandera del Circuito Europeo. En la cabina de entrega de tarjetas había un cónclave con los responsables del Tour para consensuar las declaraciones acerca del «asunto Tiger». Y cuando se abrieron las puertas y salió el jugador español, un tropel de periodistas le siguieron con la esperanza de encontrar...
Suscribete para leer la noticia completa:

