Caía la noche de enero sobre Montjuic y el Palau Sant Jordi rugía con la selección de balonmano. Con el pitido final las gradas explotaron de alegría. España ganaba el oro en el Mundial de casa ante la todopoderosa Dinamarca. Última muesca de un brillante palmarés que empezó hace tres décadas.
Fue el de 2013 un triunfo con reminiscencias de antaño, de aquella...
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