Con Arminio y Villar en el palco, Clos, arquetipo de centrista español, se sintió en el escenario ideal para perpetrar un crimen perfecto. Clos era el guardia que en la calle de la Audiencia multó al «Audi» de Conde cuando el banquero recibió el auto de prisión. Clos traía en la barriga las 13 quejas que Mourinho clavó a lo Lutero en la organización arbitral....
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