Bradley Wiggins abandonó el Giro alegando una enfermedad, infección en el pecho, aunque quedó la impresión de un favorito que no podía con esta carrera. Se marchó Wiggins y ganó uno de sus damnificados, Mark Cavendish, que tuvo que emigrar este año del Sky, donde se avecina lío por el liderazgo de Froome. Cavendish consiguió ayer su cuarta victoria de este Giro...
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