Veintisiete de junio de 1992. Nueve de la mañana. Luis Aragonés golpea la puerta de la habitación de Futre en el hotel de concentración del Atlético. Paulo sale en calzoncillos y sin cigarro en la boca. El técnico entra y le dice: «¿Te acuerdas de lo que le pasó a Pizo [Gómez] hace tres años? Ruggeri, Gordillo, Hierro y Míchel le vieron en Majadahonda y le menospreciaron....
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