El público se percató de la visión realista del propietario del micrófono y prorrumpió en una estruendosa ovación, similar al rugido colectivo que se propagó por Montmeló cuando atravesó la última raya y saboreó la bendición de la bandera a cuadros. «Gracias por venir —dijo Fernando Alonso desde el podio a los aficionados que escuchaban desde la grada y, en particular,...
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