Otro triunfo del pequeño, otro triunfo del trabajo bien hecho, concienzudo, con humildad. El Wigan de Roberto Martínez se proclamó campeón de la Copa inglesa al derrotar al todopoderoso Manchester City, por uno a cero, gol marcado en el último minuto con un gran cabezazo de Watson en el primer palo que significó el triunfo final.
No fue inmerecido. El Wigan apareció...
Suscribete para leer la noticia completa:

