Después de rellenar el formulario ante Mikhail Youzhny (6-2 y 6-3), pasar por las manos de su fisioterapeuta y atender a la prensa, Rafa Nadal cumple con su rutinaria vida madrileña, encantado en una ciudad que disfruta muchísimo más cuando no hay torneo. Transcurre el Mutua Madrid Open sin respiro, abierto el cielo de la Caja Mágica porque ya no están Djokovic...
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