En el mes de septiembre dijo que estaba triste, después de anotar dos goles al Granada, y los cimientos del Bernabéu temblaron como un terremoto. Nueve meses más tarde, Cristiano (Funchal, 1985) es el hombre más feliz del mundo. Sonríe en el campo. Se siente a gusto en el césped del Bernabéu. La afición le adora. Y el portugués disfruta del fútbol como no lo...
Suscribete para leer la noticia completa:

