Muchos pueblos en ceniza debe haber dejado Mou para sentirse odiado y para que «tú también Bruto» le apuñale
Se dio el nombre de Mou en los altavoces del Bernabéu y los oídos del luso oyeron viento, mucho viento. Quizás por temor, quizás por prudencia o puede que por resquemor («ahora me enfado y no te dejo subir a casa y jugar con mis indios»), ni Mou ni nadie...
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