Llevaba ocho años y no cuajaba. No tenía moto. Tito Rabat, por fin, ha creído en sí mismo. Mamá se lo decía
Necesitaba una victoria para creer en sí mismo. Esta frase ha rodado por los boxes durante años. Esteve Rabat, «Tito» (Barcelona, 25-5-1989) era un buen piloto que no maduraba. Campeón de España de 125 en 2006, aquella temporada heredó la Honda de Aleix...
Leer la noticia completa en ABC.es:

