En ese caminar anodino por la Liga, el Madrid lleva encontrándose partidos como este un domingo sí y otro también. Los solventa con más pegada e inercia que con juego, apoyado un día en uno, otro en aquel y la mayoría en Cristiano. Es normal dadas las circunstancias del equipo, más pendiente de la Champions que de una Liga perdida en Navidades.
Ayer fue Ozil el...
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