El Barcelona encontró el sábado motivos suficientes como para dar por buena la temporada, feliz por los títulos simbólicos representados en dos personas. Es lógico y recurrente decir que por encima de cualquier resultado está la salud y el despoblado Camp Nou se abrazó cuando vio primero a Tito Vilanova y después a Eric Abidal, héroes y ejemplos por su capacidad...
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