Si Mourinho esperaba, como se piensa por las calles de Gijón, que sus palabras desestabilizarían a la selección española, ha pinchado en hueso. Se cree por aquí que aquello de Casillas y Xavi y esto de los votos de FIFA justo poco antes de que España se juegue el pase al Mundial de Brasil podría tener que ver con que al técnico del Madrid no le gustan los triunfos...
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