A Vicente del Bosque no le gustan las prisas. Son para los ladrones y los toreros malos. El seleccionador tiene claras sus ideas y las ejecuta con mucha reflexión. Despacio. Sin molestar. Comprobando si acierta o se equivoca en cada probatura. Se proclamó campeón del Mundo en 2010 después de variar el esquema de Luis Aragonés con la introducción de dos pivotes...

