Juntos desde hace quince años, nunca pasó por la cabeza de David Cal que algún día debía terminarse su idilio con Suso Morlán, la otra mitad de sus éxitos. Tampoco cuando este, que vio cómo su quinta medalla olímpica era recompensada con una bajada de sueldo, aceptaba una suculenta oferta para ser el entrenador nacional del equipo brasileño de piragüismo. Ambos...

